Materialismo vs. dualismo
He aquí un debate interesante: Materialistas contra Dualistas.
Los Dualistas sostienen que lo que llamamos “conciencia” no reside orgánicamente un nuestro cerebro, sino que es algo superior, indetectable e intangible. Básicamente, se refieren al alma. Afirman que, aunque ciertas funciones cognitivas son realizadas en parte en el cerebro orgánico; la conciencia, el ser, y el observador que se observa a sí mimo provienen de algo más que la suma de las partes de la materia gris. Sobra decir que prácticamente la totalidad de las religiones del mundo se adscriben a este credo, al otorgar al ser humano un estado privilegiado por encima de los demás seres terrestres. Según ellos, yo no soy mi cerebro.
Por otra parte, los Materialistas sostenemos que el suceso de la conciencia es un fenómeno emergente de la constitución misma del cerebro orgánico. El ser es consciente de sí mismo y realiza la totalidad de sus funciones cognitivas al “poner a trabajar” a todas y cada una de las áreas del cerebro que, como sabemos, tiene puntos específicos dedicados al procesamiento de diferentes estímulos, sucesos y eventos por medio de neuronas y sinapsis interactuando entre sí. El todo emerge de la suma de las partes que lo componen. Según yo, soy mi cerebro.
A lo largo de los años, y a medida que la tecnología médica avanza, la postura dualista ha sufrido unos cuantos golpes; sin embargo, y a pesar de la creciente evidencia en su contra, el debate sigue más o menos encendido. De hecho, parece que mientras más avanzamos, más gente prefiere creer en pseudociencias, pero en fin; eso es tema de otro post.
Hace unos días, se publicó un estudio que bien puede ayudarnos a comprender otro poco sobre el ser y el cerebro:
Investigadores del Instituto Max Planck para las Ciencias Cognitivas y del Cerebro en Leipzig, en colaboración con el Hospital Universitario Charite y el Centro Bernstein para la Neurociencia Computacional en Berlín realizaron un estudio en el que los participantes tenían que elegir entre presionar un botón con la mano Izquierda o presionarlo con la Derecha. La decisión era libre, y el único requisito era que el sujeto recordara en qué momento “sintió” que ya había tomado la decisión.
Lo que este estudio halló, es que había actividad en el córtex prefrontal y parietal del cerebro que permitía predecir, con un alto porcentaje de acierto, la mano que iba a utilizar el sujeto hasta 7 segundos antes de que la utilizara. El porcentaje de aciertos no fue de ninguna manera 100% (Lo que permite suponer que hay otras partes del cerebro involucradas), pero sí fue muy superior al azar (Lo que permite inferir que hay verdad detrás de estos resultados).
Estos resultados levantan dos puntos, a mi parecer, interesantes:
El primero, es que gradualmente vamos siendo testigos de la correlación entre diferentes partes del cerebro, y su manifestación en los procesos cognitivos del ser humano, incrementando la evidencia en favor de la visión materialista. Probablemente, la única forma de estar completamente seguros y convencer a los dualistas será, una vez que se logre “descifrar” la totalidad del cerebro, si se construye un modelo del cerebro y la conciencia emerge como resultado de las interacciones entre los diferentes componentes lógicos del modelo. Ya veremos…
El segundo, es que este experimento eventualmente nos puede llevar a redefinir lo que entendemos coloquialmente como libre albedrío, no por el hecho de estar “bajo el control” de algo o alguien, pues al final de cuentas, es mi cerebro; sino en relación a la supuesta espontaneidad de éste, si antes de que se tenga conciencia de la decisión, ésta ya pudo haber sido tomada por alguno de nuestros centros de procesamiento.
Al final, el debate continúa, pero puede que nos estemos acercando a su final.